Documentación de subcontratistas: cómo saber si puede pagarle
Un estado de pago aprobado que no se puede pagar porque falta un documento cuesta más de lo que aparenta. Cuesta días de llamadas con el subcontratista, una administración de contratos que persigue archivos por correo la semana del cierre y una cuadrilla que baja el ritmo mientras su empresa espera la plata. Y si nadie ordena el proceso, la escena se repite al mes siguiente.
Haga la cuenta en una obra con 18 subcontratos activos. Si cada uno entrega unos siete documentos por período, son 126 archivos al mes que alguien tiene que pedir, recibir, abrir, revisar y aprobar. Con correos y carpetas compartidas, ese volumen se vuelve inmanejable en la segunda obra.
Tres preguntas distintas antes de un pago
Buena parte del desorden viene de mezclar tres controles que responden cosas diferentes:
- ¿Cuánto le pago? Es la pregunta del estado de pago como contrato: avance, anticipo, retenciones y monto a pago. En Sisip ERP la responde el módulo Estados de Pago de Subcontratos.
- ¿Puedo pagarle? Depende de que la documentación de la empresa del subcontratista y de sus trabajadores esté al día. Esa es la pregunta de Sisip Subcontratos.
- ¿Mi gente está en regla? Se refiere a los trabajadores propios de la constructora, y la lleva recursos humanos en Sisip Acreditaciones.
Las tres conviven en la misma obra, pero las cargan personas distintas y miran objetos distintos. Cuando la revisión documental se hace dentro del mismo circuito que el cálculo del estado de pago, la segunda pregunta queda para el final, justo cuando hay menos tiempo para responderla.
La segunda es la que más se posterga.
El expediente de cada subcontratista
Todo empieza antes del primer estado de pago, en la reunión de arranque del subcontrato. Ahí la constructora define qué va a exigir: los documentos de la empresa, las especialidades que el subcontratista va a ejecutar y si habrá subcontratos en cadena. Esa definición, tomada una sola vez y cerrada, evita que los requisitos cambien según quién revise cada mes.
Con los requisitos fijos, el expediente se arma en dos capas. Primero la empresa del subcontratista. Después cada uno de sus trabajadores, con su contrato. Un trabajador cuyo contrato no está aprobado no debería entrar a la obra, y la portería necesita saberlo sin llamar a la oficina.
El expediente vive por orden de compra. Si el mismo subcontratista tiene dos subcontratos en obras distintas, cada uno tiene su propio expediente y su propia historia de revisiones.
La revisión mensual: quién revisa y quién aprueba
El expediente inicial resuelve la entrada. Lo que define cada pago es la revisión del período: los documentos del mes, entre ellos el Certificado F30, el F30-1, las liquidaciones, el control de asistencia, las ART y las charlas.
Un proceso ordenado reparte los papeles con claridad. El subcontratista sube sus documentos. La administración de contratos los revisa uno por uno y, para cada uno, aprueba, rechaza o da más plazo. Después el período lo firman dos áreas por separado, Laborales y Prevención, y recién con las dos firmas el subcontratista queda habilitado para facturar ese mes.
¿Por qué dos firmas? Porque cada área revisa con su propio criterio, y dos firmas separadas dejan claro quién miró qué.
El calendario también importa. Los períodos se abren en fechas fijas, de modo que el subcontratista sabe cuándo tiene que subir y la constructora sabe cuándo le toca revisar. Una revisión que empieza cuando llega la factura ya está atrasada.
El estado de pago, ligado a su período
La regla de proceso que ordena todo lo anterior es simple: cada estado de pago queda amarrado al período de verificación que lo respalda. El número del estado de pago y su fecha de pago se registran contra ese período, y así cualquiera puede ver, para un pago concreto, qué documentos se revisaron y quién firmó.
Esto cambia la conversación con el subcontratista. En lugar de discutir por teléfono si mandó o no el F30 de julio, ambas partes ven el mismo período, con sus documentos aprobados, rechazados o pendientes. Si el subcontratista de moldajes tiene un estado de pago de 38 millones listo y su período tiene dos documentos rechazados, la conversación es sobre esos dos documentos, con nombre y fecha.
La discusión se acota.
Dónde suele romperse el proceso
¿Los requisitos se definen en la reunión de arranque o se van inventando mes a mes? Si cada revisor pide algo distinto, el subcontratista aprende que la lista es negociable.
¿Quién revisa los subcontratos en cadena? Si el subcontratista de instalaciones trabaja a su vez con otra empresa, conviene que esos documentos entren en la revisión, dentro del mismo subcontrato, para que no queden en una zona gris.
¿Alguien mira lo que vence antes de que venza? Un expediente al día hoy puede tener tres documentos vencidos en tres semanas. Revisar lo que vence en los próximos 30 días es más barato que descubrirlo con el pago encima.
¿El subcontratista tiene que aprender un sistema distinto por cada constructora? Si es así, va a subir tarde y mal.
Cómo Sisip Subcontratos aborda la pregunta de si puede pagarle
Sisip Subcontratos le pide al subcontratista la documentación de su empresa y de sus trabajadores, la revisa con usted cada mes y habilita la facturación cuando Laborales y Prevención firman el período.
- Requisitos definidos una vez por subcontrato. En la reunión de arranque elige los documentos de empresa, las especialidades y los subcontratos en cadena; al cerrarla, los requisitos quedan fijos.
- El subcontratista sube y usted aprueba, rechaza o da más plazo: primero la empresa, después cada trabajador. Un trabajador sin contrato aprobado no entra a la obra, y en la portería la asistencia se marca con el QR de su credencial.
- Doble firma cada mes. El período se revisa con sus documentos, Laborales y Prevención firman por separado, y recién ahí se habilita la facturación.
- Un dashboard con la salud documental de todas sus obras, lo que vence en los próximos 30 días y los subcontratos que esperan su revisión.
- Todo se exporta: Excel, el expediente completo por orden de compra y las actas en PDF.
- Con Sisip ERP, usted elige qué órdenes de compra traer, y llegan con la obra, el subcontratista, el monto y el avance financiero. El número y la fecha de pago de cada estado de pago quedan ligados a su período. Sin ERP, la orden de compra y el número de estado de pago se registran directamente, y si usa otro ERP, desarrollamos la integración a medida.
- Para el subcontratista es gratis, y entra con un solo usuario aunque trabaje con varias constructoras.
El efecto práctico es que el día del pago la pregunta ya está respondida. Lo que queda pendiente se ve con anticipación, por obra y por subcontrato, y la administración de contratos deja de perseguir documentos en la semana del cierre.
Si en su constructora los estados de pago esperan por documentos que siguen en un correo, conversemos. Agende una demo de Sisip Subcontratos y revise cómo quedaría el período de uno de sus subcontratistas.